El área destruida por los
incendios entre enero y junio superó en un 119 % la del primer semestre de 2023
(2,08 millones de hectáreas), según el análisis con imágenes de satélite de
MapBiomas, una red formada por 70 entidades, entre universidades, ONG y empresas
de tecnología.
Pese a que la Amazonía
fue el bioma con más extensión devastada por el fuego, con 2,97 millones de
hectáreas, el 66 % del total, el Pantanal fue el ecosistema en que más
crecieron las áreas arrasadas por el fuego.
Los incendios destruyeron
en el primer semestre 468,000 hectáreas de áreas forestales en la parte
brasileña del Pantanal, el mayor humedal del mundo y que Brasil comparte con
Paraguay y Bolivia, lo que equivale a un crecimiento del 529 % frente a la extensión
devastada en el mismo período del año pasado.
Del área destruida en el
Pantanal en el primer semestre, 370,000 hectáreas, es decir el 79 % del total,
fueron devastados tan solo en junio.
En el Cerrado (sabana
brasileña), el segundo mayor ecosistema brasileño y el segundo más impactado
por los incendios, las llamas destruyeron 947,000 hectáreas de áreas forestales
en el primer semestre, con un crecimiento del 48 % frente a los seis primeros
meses de 2023.
«Al comienzo de 2024
observamos una concentración significativa de los incendios en la Amazonía,
especialmente en Roraima (estado fronterizo con Venezuela), que, a diferencia
del resto de la región, registró un pronunciado período de sequía», aseguró el investigador
Felipe Martenexen, uno de los responsables del llamado Monitor del Fuego de
MapBiomas.
El especialista dijo que
ese salto de los incendios en Roraima en los primeros meses del año fue
provocado por la sequía generada por el fenómeno de El Niño.
Pero en junio, agregó
Martenexen, el fuego se concentró en el Cerrado y el Pantanal.
En el Pantanal, donde la
temporada de incendios se anticipó varios meses, el área destruida por los
incendios en el primer semestre fue la mayor ya registrada para el período
desde que MapBiomas comenzó a analizar los datos.
Según el estudio, la
drástica reducción de la superficie cubierta por el agua en el Pantanal, así
como la sequía extrema, generaron las condiciones propicias para la expansión
de los incendios.
«En 2024 no tuvimos el
esperado pico de las inundaciones. Por el contrario, estamos enfrentando un
período de sequía que se debe extender hasta septiembre, lo que facilita la
propagación del fuego», afirmó Eduardo Rosa, también investigador de MapBiomas.
Río de Janeiro, 12 jul
(EFE).- Los incendios forestales destruyeron 4,48 millones de hectáreas en
Brasil en el primer semestre de este año, una extensión más de dos veces
superior a la arrasada en los primeros seis meses de 2023, según un informe
divulgado este viernes por la plataforma MapBiomas.
El área destruida por los
incendios entre enero y junio superó en un 119 % la del primer semestre de 2023
(2,08 millones de hectáreas), según el análisis con imágenes de satélite de
MapBiomas, una red formada por 70 entidades, entre universidades, ONG y empresas
de tecnología.
Pese a que la Amazonía
fue el bioma con más extensión devastada por el fuego, con 2,97 millones de
hectáreas, el 66 % del total, el Pantanal fue el ecosistema en que más
crecieron las áreas arrasadas por el fuego.
Los incendios destruyeron
en el primer semestre 468,000 hectáreas de áreas forestales en la parte
brasileña del Pantanal, el mayor humedal del mundo y que Brasil comparte con
Paraguay y Bolivia, lo que equivale a un crecimiento del 529 % frente a la extensión
devastada en el mismo período del año pasado.
Del área destruida en el
Pantanal en el primer semestre, 370,000 hectáreas, es decir el 79 % del total,
fueron devastados tan solo en junio.
En el Cerrado (sabana
brasileña), el segundo mayor ecosistema brasileño y el segundo más impactado
por los incendios, las llamas destruyeron 947,000 hectáreas de áreas forestales
en el primer semestre, con un crecimiento del 48 % frente a los seis primeros
meses de 2023.
«Al comienzo de 2024
observamos una concentración significativa de los incendios en la Amazonía,
especialmente en Roraima (estado fronterizo con Venezuela), que, a diferencia
del resto de la región, registró un pronunciado período de sequía», aseguró el investigador
Felipe Martenexen, uno de los responsables del llamado Monitor del Fuego de
MapBiomas.
El especialista dijo que
ese salto de los incendios en Roraima en los primeros meses del año fue
provocado por la sequía generada por el fenómeno de El Niño.
Pero en junio, agregó
Martenexen, el fuego se concentró en el Cerrado y el Pantanal.
En el Pantanal, donde la
temporada de incendios se anticipó varios meses, el área destruida por los
incendios en el primer semestre fue la mayor ya registrada para el período
desde que MapBiomas comenzó a analizar los datos.
Según el estudio, la
drástica reducción de la superficie cubierta por el agua en el Pantanal, así
como la sequía extrema, generaron las condiciones propicias para la expansión
de los incendios.
«En 2024 no tuvimos el
esperado pico de las inundaciones. Por el contrario, estamos enfrentando un
período de sequía que se debe extender hasta septiembre, lo que facilita la
propagación del fuego», afirmó Eduardo Rosa, también investigador de MapBiomas.
