Según el parte castrense,
publicado en Telegram, 47 aparatos aéreos no tripulados fueron destruidos sobre
la región meridional de Rostov, fronteriza con las regiones ucranianas de
Lugansk y Donetsk, anexionadas con Rusia.
«No se registraron
heridos como resultado de la caída de los fragmentos (de los drones)», escribió
en las redes sociales el gobernador de la región de Rostov, Serguéi Gólubev.
La segunda región más
atacada fue la de Krasnodar, también en el sur del país, donde los sistemas de
defensa antiaéreas derribaron ocho drones, según el mando militar ruso.
Las autoridades de esa
región precisaron que el ataque ucraniano se concentró en la zona de la ciudad
de Tuapsé, bañada por el mar Negro, donde la caída del fragmento de un dron
provocó un incendio en una refinería de petróleo que no causó víctimas y fue
sofocado por los bomberos.
Defensa añadió que 17
drones fueron derribados sobre los mares Negro y de Azov, y que otros tres
aparatos fueron abatidos sobre las regiones de Bélgorod, Vorónezh y Smolensk,
respectivamente.
