Por: Dorys Suasiliz
Santo Domingo.- En el corazón de Santo Domingo, donde las raíces de la nación laten con fuerza, el Archivo General de la Nación, culminó con éxito su 11ª Feria del Libro de Historia Dominicana. Durante cinco días, la sede del AGN, se transformó en un espacio donde el pasado y el presente dialogaron, uniendo a más de 5 mil personas bajo un mismo objetivo.
Este año, la feria giró
en torno a un tema crucial para la comprensión de nuestra sociedad: "La
Historia del Derecho Dominicano". A través de este prisma, los
asistentes exploraron las bases legales que han dado forma a la nación, en un
evento que rindió homenaje a uno de los grandes del derecho dominicano, el
abogado y jurista Wenceslao Vega.
Vega, con su vasta
trayectoria y su legado, se erigió como el referente indiscutible de esta
edición, marcando la pauta para conferencias y actividades que invitaron a la
reflexión sobre las leyes y la justicia en el país.
Desde el primer día, la
feria fue un deleite para los sentidos y la mente. Entre el colorido y vibrante
espectáculo del ballet folklórico del Ministerio de Turismo, el público
disfrutó de una muestra de la rica cultura dominicana, con danzas que narraban
nuestra historia a través del movimiento.
Pero la feria no se
detuvo en lo artístico: la colección de leyes de la hemeroteca-biblioteca del
AGN fue el tema de una charla que ofreció una mirada en profundidad a los
documentos que han definido el orden jurídico de la República Dominicana.
El programa continuó con
conferencias de alto nivel, entre las cuales destacó la magistral exposición de
Wenceslao Vega, quien, con su elocuencia y experiencia, cautivó a los presentes
en una noche que contó con la distinguida asistencia del juez presidente de la
Suprema Corte de Justicia, Henry Molina; el director del Archivo General de la
Nación, Roberto Cassá, el subdirector del AGN, José Vílchez y centenares de
visitantes.
El segundo día mantuvo el
ritmo, ofreciendo una rica variedad de actividades para todas las edades. Los
niños se sumergieron en el mundo de los cuentos, mientras los adultos se
nutrían de conferencias y documentales que profundizaban en la evolución del derecho
dominicano. De nuevo, Henry Molina tomó la palabra, esta vez en una conferencia
que cerró la jornada citando los avances de la justicia.
Cada día de la feria
ofreció algo nuevo, sin costo alguno para los participantes, reafirmando el
compromiso del AGN con la difusión del conocimiento. Para el último día, se
prepararon 12 actividades que abarcaron desde la proyección de documentales
hasta la puesta en circulación de libros. El broche de oro lo puso la
presentación del libro de Amadeo Julián, cuya obra es una contribución más al
rico acervo de la historia nacional.
Así concluyó la 11ª Feria
del Libro de Historia Dominicana, no solo como un evento literario, sino como
un espacio de encuentro, reflexión y celebración de nuestra identidad. Una vez
más, el AGN demostró que la historia es el hilo que teje el futuro de un país,
y que su preservación y difusión son tareas esenciales para la formación de
generaciones más conscientes de su pasado y, por ende, más comprometidas con su
porvenir.